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Este esta sacado de aqui:
http://www.f1inlive.com/especial-nigel-mansell-1ª-parte/
auguramos esta sección del Retrovisor con dos reportajes, el que iba sobre senna y prost, y ahora con uno de los mas espectaculares, polémicos y geniales pilotos de la historia reciente de la F1.
Hablamos del inglés Nigel Ernest James Mansell. Hombre de carácter, tozudo y valiente. Estas dos cualidades a punto estuvieron de terminar con su vida en varias ocasiones a lo largo de su carrera, arriesgando en cada adelantamiento, buscando siempre el límite.
La prensa británica rápidamente le bautizó como El León, y como tal se comportaba en la pista, teniendo varios encontronazos con sus rivales a lo largo de su carrera deportiva. Hombre corpulento, apasionado, directo, sin respeto alguno por sus rivales en pista, con maniobras siempre al límite y adelantamientos espectaculares.
Todo un paradigma de su época, de origen humilde, estudió ingeniería en Birmingham. Abandonó el trabajo para dedicarse a su gran pasión, las carreras. Hasta empeño su casa para poder meter cabeza en la competición. Sus comienzos en el Karting fueron esperanzadores, así como su debut en la Fórmula Ford, ganando la carrera inaugural.
Aún con buenos resultados, los accidentes graves eran frecuentes, y a punto estuvo de quedarse tetrapléjico, pero no fue hasta después del 77 cuando Colin Chapman se fijó en él y lo fichó como probador para Lotus. Su primera carrera en la categoría reina fue en Austria 1980, en la que abandonó. Al término de la misma su espalda era un poema, la gasolina se colaba en el habitáculo, quemando su espalda, pero como él mismo cita en su biografía: “así es el glamour de las carreras “. El que algo quiere…
En 1981 sólo puntuaban los seis primeros clasificados, en el circuito belga de Zolder subió al tercer peldaño del podio, obteniendo sus primeros puntos en F1. En la última carrera de la temporada, Las Vegas , consiguió la cuarta plaza tras una gran remontada.
Al año siguiente, la tragedia acechaba dentro y fuera de pista, en desplazamientos, pruebas o entrenamientos, destacados miembros del gran circo perdieron la vida. Siendo especialmente dura para Niguel la pérdida de su mentor, Colin Chapman. Un hombre adelantado a su tiempo, cátedra en todas las modernas facetas de este nuestro amado deporte.
En el lluvioso gran premio de Mónaco de 1984, se hizo con la cabeza del mismo después de rebasar a Prost, pero su excesivo ímpetu le llevó contra el guarda rail entrando en la curva de Massenet, siendo Senna el protagonista del anticipado final de carrera.
La primera Pole de su carrera la consiguió ese mismo año en la controvertida pista del recinto ferial de Dallas, Texas. Con problemas de cambio y de consumo, en una de las carreras mas calurosas que se recuerdan, la escena en la recta de meta del bravo inglés, empujando su Lotus hasta la extenuación dio la vuelta al mundo.
En 1985 dejó Lotus para fichar por Williams, que corría con motores Honda, y este binomio campeón le dio su primera victoria en el circuito de Brands Hatch. Venció nuevamente dos semanas más tarde en el circuito de Kyalami, Sudáfrica, pero estas victorias no le sirvieron mas que para quedar 6º en el mundial de ese año. 1986 debía haber sido el año definitivo para el inglés. Con cinco victorias en Bélgica, Canadá, Francia, Gran Bretaña y Portugal, todo indicaba que en el gran premio de Australia, que cerraba la temporada, se proclamaría campeón, pero una vez mas la mala suerte le pasó factura, cuando se disponía a adelantar a un doblado, siguiendo la estela de Prost sucedió, y uno de los neumáticos traseros del Williams reventó de manera espectacular en la recta de Adelaida. El campeonato estaba perdido, la desolación se abate sobre un Nigel que no quiere salir del coche. Este fue su primer subcampeonato .
Para 1987 la rivalidad entre él y su compañero en Williams, Nelson Piquet seguía llenado las páginas de los diarios de motor. El inglés ganó seis carreras, que pudieron ser siete de no ser por una tuerca mal apretada en el circuito de Hungaroring, cuando lideraba cómodamente la carrera. Llegaba al tramo final del campeonato con serias opciones al título. Pero una vez más su exceso de fogosidad le llevó contra las protecciones del circuito japonés de Suzuka, lesionándose el cuello de gravedad. Esta lesión le impidió correr esta y la siguiente carrera que erraba la temporada en Australia, poniendo en manos de Piquet el título y llevándose para casa otro amargo subcampeonato después de una magnifica pero algo irregular temporada.
En la temporada siguiente el bólido no estaba a la altura, abandonando gran parte de las carreras, con dos segundos puestos en Gran Bretaña y España como mejores resultados, contra los imbatibles McLaren. Hasta aquí la primera parte de este retrovisor amigos de f1inlive.com . En breve os contaremos el apasionante final de la carrera de este grande entre los grandes.
El bueno de Nigel estrenó un Ferrari F-40, regalo de Enzo Ferrari al fichar por la Scudería. Sería el último piloto en ser contratado personalmente por el Comendatore junto con el jefe de equipo Cesare Fiorio, responsable de los éxitos de Lancia en el mundial de rallys. John Barnard fue el “padre” de la criatura.
En el GP de Brasil de 1989 Ferrari presentó el primer F-1 con cambio electroneumático de la parrilla. No daba la sensación de ser fiable, los problemas fueron diversos y considerables aquel inicio de temporada, en el circuito de Jacarepaguá.
En la primera curva Senna y Berger se tocan, llevándose la peor parte el de Ferrari, aparcando su bólido en la hierba, pero el McLaren del brasileño tiene el alerón delantero roto y debe entrar a box para su sustitución, perdiendo toda opción a la victoria. En estas Ricardo Patrese se hace dueño de la carrera y sueña con la victoria, pero por detrás, un desmelenado Mansel viene como un ciclón adelantando a todos y cuantos se encuentra en pista. Incluso con una estrategia de carrera poco acertada, tras los cambios de neumáticos, logra ponerse en cabeza de la carrera. Después de rebasar a Prost, con problemas de cambio, y al Williams de Patrese, que poco después aparca en la recta de meta con el alternador de su bólido fuera de combate. La historia de Ferrari vuelve a vestir de rojo un podium de formula uno, con Nigel a punto del desmayo por el esfuerzo realizado en carrera.
Ese año toda su puntuación se la bajó del cajón, lo que le valió el cuarto puesto al final del campeonato. De los sabores más dulces de aquel 1989, las mieles del triunfo en Hungaroring fueron memorables. Salía el león desde la doceava posición en parrilla. La pole era para Ricardo Patrese y su Williams, seguido por el Mc Laren de Senna. Un sorprendente Alex Caffi al volante de un Dallara sería tercero en parrilla, pero sin suerte en carrera terminaría 7º. Los dos brasileños pasan la primera curva en la misma posición. En las primeras vueltas el Williams se destaca tímidamente de un vigilante Ayrton Senna. Berger y Prost no tardaron en dar cuenta de un desbordado Caffi. Mientras el león ascendía posiciones a ritmo de vuelta rápida, Patrese tenía problemas y no tardaría en verse superado. Prost parece desvelar el punto flaco del Mc Laren en el circuito húngaro y Nigel lo rebasa sin demasiada oposición. El francés sabe que su rival por el título es el compañero de escuadra que va por delante, Ayrton Senna, y, con esos dos todo puede ocurrir. No se equivocaba el profesor, Nigel ya acecha al bravo brasileño. Aprovechando a un doblado, Mansell apura el ancho en ese tramo de la pista, para superar a ambos en una imagen para la posteridad.
Sin importarle la primera plaza, como diciendo, el más rápido soy yó, aventajó en mas de 25 segundos al brasileño. Casi tres por vuelta, y las tuercas en su sitio.
Como de costumbre subió medio desmayado a lo más alto del cajón. Pero el punto más histrionico en la carrera de este hombre fué ese mismo año en Portugal. Salía Senna en la pole y Nigel justo detras. La lucha fué cerradisima con adelantamientos espectaculares. Pero la broma vendría después. Mansell entra pasado en el pit-stop y, por no atropellar a un mecánico, rebasa su posición de parada en box. El jefe de equipo impide que los mecánicos empujen el coche, Nigel engrana la marcha atras para volver a su posición. Esa sería su condena. Cuando vuelve a pista y está encima de Senna, le muestran la bandera negra. El inglés hace caso omiso y sigue peleando con Senna al que echa de la pista en una apurada imposible al final de la recta de meta. Aunque alegó que no pudo ver la bandera con el sol, fué duramente sancionado.
No era un tipo de medias tintas. El coraje, la pasión y entrega total no daban tregua a la resistencia del inglés.
Después de la etapa en Ferrari, Nigel volvió a recalar en Williams. El constructor inglés disponía de los potentes motores Renault. Nigel estaba una vez más dispuesto a todo. Pero el tándem Senna, Berger les iban a poner las cosas muy difíciles, con el McLaren.
El arranque de temporada no fue del todo bueno que el león hubiera deseado. La fiabilidad del Williams/ Renault en las primeras carreras dejó mucho que desear, a un piloto que ya de por sí, machacaba mecánica y cambios.
Sus primeros puntos de la temporada fueron en el mítico Gp de Mónaco, en una carrera dominada por Senna. Pero sería en la siguiente carrera, en Canadá, cuando el amigo Mansell nos regaló otra perla de las suyas. Cuando faltaba una vuelta para el término de la misma, y con el inglés en cabeza, el circo hizo su aparición. Mansell, en un exceso de confianza, saluda al público desde el estrecho habitáculo del Williams y de repente el motor de su bólido se apaga. Nelson Piquet lo adelanta cono un misil y le gana la carrera y no deja de reírse en el pódium.
En la siguiente carrera, México, no pudo con su compañero de escuadra, Ricardo Patrese, y acabó segundo, este sería un punto de inflexión en la temporada. En el circuito francés de Magny-Cours, Nigel ganó a Prost en su casa.
El punto más álgido de 1991 para Nigel fue el Gp de Gran Bretaña, en Silverstone. Después de marcar a sus rivales un ritmo frenético, con pole y vuelta rápida en carrera incluida, sorprendió a propios y extraños. A Nigel se le encendió la luz verde. Senna que se había quedado sin gasolina en la última vuelta cuando iba segundo, no dudó en tomarle “de taxi”, en una imagen que pasó a la posteridad. El baño de masas posterior también lo fue, merecidamente.
Ese año también ganó en Alemania y logró un segundo puesto es Hungría, por detrás de Senna que se defendió como gato panza arriba, con un monoplaza menos competitivo que el del inglés. Monza le devolvió a lo más alto del cajón, después de otra lucha tremenda con Ayrton Senna.
Descalificado otra vez en Portugal, el león se sacó la espina en España. La imagen que a los aficionados del mundo se nos quedará grabada en la retina, fue el milimétrico adelantamiento del inglés al mágico brasileño, en el recien estrenado circuito de Montmelo.
Sin opciones y con el título ya decidido en Suzuka, el segundo puesto bajo el tremendo aguacero australiano le daría otro agridulce subcampeonato. Por otra parte, Prost había decidido tomarse un año sabático y los McLaren ya no eran imbatibles. Injustamente alegarían estas razones sus detractores, para restarle meritos al gran piloto inglés.
Por fin había llegado su hora. El casi perfecto Williams-Renault FW-14B, junto con el coraje de uno de los pilotos más agresivos y espectaculares de todos los tiempos, Nigel Mansell, tándem perfecto para la victoria.
Comenzaba el año 1992 sin Alain Prost en
parilla. Después de más de una década en F1 optó por tomarse un año sabático, con tiempo de medrar para el futuro, desde la sombra.
Empezó aquel campeonato en el circuito de Kyalami, República de Sudáfrica, de buenos recuerdos para el inglés, donde en 1985 ya consiguió la victoria. Ni en calificación ni en carrera tuvo rival, colocándose líder desde la primera hasta la última curva, seguido por su compañero Ricardo Patrese y Senna en la tercera posición. La siguiente carrera se disputó en el autódromo Hermanos Rodriguez en ciudad de México, con un nuevo doblete de Williams, seguidos en el tercer escalón del podium por un joven Michael Schumacher y su Benetton. La emoción no decaería en la siguiente carrera disputada en el circuito de Interlagos, Brasil. En los entrenamientos la raza del piloto inglés le llevó contra las protecciones, en un intento por superar a Magic Senna. Con todo y con eso se hizo con la tercera pole de la temporada. En la salida Patrese le supera, pero tras el paso por box Nigel adelanta al brasileño de Williams, que a la postre sería el único piloto no doblado de la carrera, con Michael tercero de nuevo.
La carrera de Montmelo en España, fue la siguiente en disputarse del calendario. La pole una vez más se la adjudicó el Williams de Mansell. Con unas condiciones de lluvia caprichosa se dio la salida, en la primera curva taponó bien a sus rivales e imprimió un ritmo muy constante, controlando en todo momento una carrera muy delicada por al agua en pista. Schumacher segundo y Alesi tercero completaron el podium.
La quinta cita del campeonato sería en el circuito de Imola, en el Principado de San Marino.
Mansell otra vez desde pole, acompañado en la primera línea por el segundo Williams con Ricardo Patrese al volante, aún de sufrir una fuerte salida de pista el día anterior en Tamburello. Los dos protagonizaron un emocionante comienzo de carrera, pero desde la primera curva el inglés tomó el mando hasta el final de una accidentada carrera. La imagen de los dos pilotos de Williams solos en el pódium explicaba subliminalmente lo que sería la temporada. Los dos pilotos de Williams disfrutando del champán de la victoria y Senna, deshecho por el esfuerzo, abatido en el asiento de su Mc Laren. Pero las cartas ya estaban jugadas en el seno de Williams.
La quinta cita del campeonato sería en el circuito de Imola, en el Principado de San Marino. Mansell otra vez desde pole, acompañado en la primera línea por el segundo Williams con Ricardo Patrese al volante, aún después de sufrir una fuerte salida de pista el día anterior en Tamburello. Los dos protagonizaron un emocionante comienzo de carrera, pero desde la primera curva el inglés tomó el mando hasta el final de una accidentada
carrera. La imagen de los dos pilotos de Williams solos en el pódium
explicaba subliminalmente lo que sería la temporada. Los dos pilotos de Williams disfrutando del champán de la victoria y Senna, deshecho por el esfuerzo, abatido en el asiento de su Mc Laren.
La del principado de Mónaco no fue una carrera mas como de costumbre. Arrancó Nigel desde la pole, Senna aprovechó el interior de la pista y en una apurada increíble adelantó a Patrese en la frenada de Sta. Devota. Nigel domina la carrera, pero faltando menos de 8 vueltas el componente imprevisto que este deporte tiene, hace su aparición en forma de problemas en el neumático trasero del Williams, que entra en box, perdiendo el liderato a manos de Senna. Faltando tres vueltas Nigel estaba pegado al brasileño, este se defendió bravamente aún con los neumáticos de su monoplaza muy degradados y consiguió la victoria para Mc Laren, en un final de carrera para la historia.
La séptima cita de ese año en el circuito Gilles Villeneuve, Canadá, no tuvo mucha historia para Nigel, tras un error trompeó contra las protecciones, abandonando la carrera a las pocas vueltas.
Pero volverían las aguas a su curso en el gran premio de Francia. En Magny Cours, Patrese adelanta a Nigel en la salida pero con el posterior aguacero los comisarios ondean la bandera roja a las 18 vueltas y la carrera se detiene. En la reanudación Nigel rebasa a Patrese, en una clara orden de equipo,gana la carrera e iguala el record de victorias de Jackie Stewart.
Una de las mejores carreras de su carrera fue la de ese año en Silverstone, pole, vuelta rápida y victoria con más de medio minuto sobre el segundo clasificado, su compañero en Williams Ricardo Patrese. El delirio para los aficionados ingleses era total, se conocen pocas invasiones de pista como aquella, con Nigel fundido con el público.
La carrera de Alemania celebrada en el circuito de Hockenheim fue otra victoria conseguida desde la pole, incontestable el dominio del FW-14B en el campeonato de 1992.
El campeonato se decidiría en la siguiente carrera Hungaroring, Hungría. La pole había sido para su compañero en Williams con Nigel a su lado en primera línea. En la salida no puede con Patrese, Senna y Berger se le cuelan por el exterior. El adelantamiento a Berger en ese mismo punto es antológico a las pocas vueltas. Patrese comete un error y se sale. Con Senna en cabeza y cuando ya presionaba al brasileño, un pinchazo obligaría a entrar a box al Williams número 5.
Pero si de coraje se trataba, estamos hablando de un tipo de casta poco común. Nigel Mansell salió del pit lane como El León y remontó posiciones rápidamente, cuando en la recta de meta Berger le intenta cerrar contra el muro no se arruga, y en una apurada espectacular le gana el interior de la curva y la posición. Parecía llevar el peso de todo el mundial a sus espadas cuando subió a recoger el premio, casi agotado, pero con el gesto del trabajo y el sueño por fin cumplidos. Ayrton levantaba el brazo cansado del inglés en un gesto de gran campeón.
Con el título decidido ya, la cita de Bélgica en el bello circuito de Spa-Francorchamps se disputó con unas condiciones marcadas por la lluvia intermitente. Salió nuevamente desde la primera posición, pero Senna se la arrebató en la primera curva, posición que perdería por la lluvia. Finalmente Nigel fue segundo detrás de Michael Schumacher que ganaba así su primera carrera en F1
Hasta pronto amigos de F1 inlive.com , en la próxima y última entrega de este especial a NIgel Mansell os contareos como terminó la temporada y las jugadas sucias de varios componentes del padock, así como su prematura marcha a la Indy-Cart.