Historia del Safety CarJacobo Vega
Me imagino que todos vosotros habréis escuchado a Antonio Lobato gritando “¡safety car, safety car!” cuando hay un accidente en un gran premio de F1. La figura del coche de seguridad es tan antigua como el automovilismo en sí y ya apareció en la primera edición de las 500 millas de Indianápolis, en 1911.

En aquella carrera el “pace car” como se denomina en Estados Unidos fue un Dayton Sttodard y este elemento, tan presente siempre en las carreras que se disputan en Norteamérica, se convirtió pronto en un ícono de la mítica carrera, tanto que cada año el coche cambia, presenta una decoración distinta y se fabrican algunas unidades para los coleccionistas.
Como digo, en Estados Unidos, la utilización del coche de seguridad es una parte mas del espectáculo y los directores de carrera no dudan en sacarlo a la más mínima oportunidad, para neutralizar la carrera, reagrupar el pelotón y ofrecer competiciones más interesantes.

En la F1, la introducción del coche de seguridad tardó mucho más que en los Estados Unidos y la primera vez que apareció en escena fue durante el Gran Premio de Canadá de 1973, en el circuito de Mosport. Fue un Porsche 914 y la poca experiencia en el uso de este sistema hizo que se colocase en un lugar incorrecto, permitiendo que algunos pilotos se desdoblasen y se provocara un caos, porque no se sabía quien había ganado la carrera.

Tras esta desastrosa experiencia, no fue hasta 20 años más tarde, en 1993, cuando el coche de seguridad apareció de forma oficial en el reglamento de la F1. En esa temporada tuvo que aparecer en dos ocasiones: durante los grandes premios de Brasil, cuando Christian Fittipaldi y Prost colisionaron y Gran Bretaña, tras un accidente de Luca Badoer. El cometido del coche de seguridad es neutralizar la carrera por accidentes, suciedad en la pista o por unas condiciones climatológicas adversas.

En los últimos años, las reglas sobre el coche de seguridad han sufrido algunas variaciones. En 2007 vivimos el gran cambio después de muchos años de estabilidad. Hasta entonces, los coches no se desdoblaban y todos los pilotos intentaban llegar a toda prisa a boxes para cambiar neumáticos y repostar. Para acabar con esto, la FIA decidió que el pitlane se quedase cerrado en el momento que se anunciase la presencia del coche de seguridad y hasta que todos los coches no hubieran recuperado su posición original, es decir, que nadie estuviera doblado.
El piloto que no respetase el semáforo rojo del pitlane, sería castigado con un stop and go (paso por el pitlane y 10 segundos parado enfrente del garaje). Pero como muchas veces, esta regla era injusta ya que los pilotos que tuvieran programada su parada de repostaje en ese momento iban a tener que entrar en cualquier caso a riesgo de quedarse sin combustible.

En 2009 se cambió la regla y, a partir de entonces, el pitlane permanece siempre abierto. Para evitar que los coches corran más de lo debido, la FIA marca un tiempo, llamado “delta” que es al que tienen que rodar todos los coches sin excepción.
Pese a todos los intentos de la federación, las polémicas en relación al coche de seguridad no terminaron. En Mónaco vimos como Michael Schumacher adelantaba a Fernando Alonso en la última vuelta, cuando el Mercedes gris se retiró de la pista.
El piloto alemán y su equipo pensaban que el adelantamiento era válido, ya que la regla de la FIA dice que se puede empezar a adelantar a partir de la “línea de safety car” que hay a la entrada del pitlane, es decir, no hay que esperar a sobrepasar la línea de meta. Pero el equipo mercedes no cayó en la cuenta de que el artículo 40.13 dice que si el coche se retira en la última vuelta, no caben adelantamientos.

También hubo polémica en la carrera de Valencia cuando, tras el vuelo de Mark Webber, la dirección de carrera tuvo que hacer uso del coche de seguridad. Lewis Hamilton, se encontró con el Mercedes SLS cuando este salía a pista y decidió adelantarle cuando ya había sobrepasado la línea de pitlane, algo que no está permitido. Con esta acción, Hamilton se aseguraba una penalización, pero los comisarios tardaron tanto en sancionarle, que cuando lo hizo, no le supuso la pérdida de ninguna posición.
Desde 1996, la marca alemana Mercedes Benz es la encargada de proveer a la F1 con los coches de seguridad. El modelo que se utiliza actualmente es el SLS AMG, un coche con más de 500 caballos y es conducido por Bernd Maylander, piloto alemán, que es el encargado de hacerlo desde el año 2000. Su trabajo no es fácil. Tiene que ir suficientemente despacio como para evitar momentos de peligro, pero lo más deprisa posible para que los neumáticos no pierdan temperatura y los motores de los F1, que no tienen ventilador, puedan refrigerarse. Como anécdota hay que señalar que Maylander ha sido el segundo piloto que ha dado más vueltas en cabeza esta temporada sólo por detrás de Sebastian Vettel.
El coche de seguridad es un elemento más de cualquier carrera. Siempre puede aparecer y destrozar la carrera de algún piloto, o hacer que otro la gane de manera inesperada. Los equipos cuentan con la posibilidad de que salga en todas sus estrategias y aunque en la F1 no juega un papel tan fundamental como en la NASCAR o en la Indy Car, siempre hay que tenerlo en cuenta.
http://blogs.lainformacion.com/pase-de-paddock-f1/2011/07/09/ojo-con-el-coche-de-seguridad/