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Autor Tema: El último viaje del Chevrolet Montecarlo #3  (Leído 949 veces)

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El último viaje del Chevrolet Montecarlo #3
« en: Febrero 21, 2014, 11:32:33 am »
El último viaje del Chevrolet Montecarlo #3
El honor y el respeto más allá de la muerte.
Hace trece años se vivió el punto de inflexión en la NASCAR moderna.




Quizá sea uno de los momentos más recordados de la NASCAR. El Chevrolet Montecarlo de Dale Earnhardt Sr. golpeando el muro de la curva 4 de Daytona, un 18 de Febrero de 2001. Un año negro, como el color de ese mítico monstruo. No sólo el 11-S golpeó a la sociedad americana, también la pérdida de un icono.

The Intimidator, que así es como conocían a Dale Earnhardt Sr, moría tras fracturarse la base del cráneo. Si hubiera llevado el HANS, elemento que detestaba por ser muy incómodo, se hubiera salvado. Aunque quizá su estilo de tomar las curvas hubiera sido distinto, ya que era tradicional ver a Dale Earnhardt inclinar la cabeza en una curva, así como llevar un casco semi integral, con el micrófono al aire libre y unas gafas de aviador reflejando agresividad.

América llora y homenajea

Cuando un apesadumbrado Mike Helton comunicó con la voz algo rota que Dale Earnhardt Sr. había fallecido en el Daytona International Speedway, un dardo alcanzó el corazón de todo estadounidense. La NASCAR siempre ha sido un orgullo patrio, así como la SuperBowl, la NBA o su estilo de vida a lo grande. Y esta premisa se sigue demostrando.

Hace un par de días encontré un documento que pese a su brevedad me puso los pelos de punta. Al día siguiente de celebrarse la Daytona 500 más triste en mucho tiempo; los equipos tenían que empaquetar sus coches, llevarlos a la fábrica y retornarlos al itinerario del campeonato. Todo eso en tiempo récord. Normalmente la llegada de los haulers -los camiones que transportan los coches- a las ciudades es motivo de celebración para todo aficionado. Pero esta vez faltaba uno.

El hauler del Chevrolet Montecarlo número 3 era siempre objetivo de miradas, envidias y mucho respeto. Ese lunes 19 de febrero de 2001, dicho coche y el camión que lo transportaba tomaron un camino con final. Al salir de Daytona y coger la Interestatal 85, América lloró en silencio.

Un fan volvía a casa después de ver cómo Daytona se teñía de negro, cuando la historia se escribió quizá no en letras doradas, pero si con letras llenas de honor y respeto. El siguiente fragmento es una transcripción integra del documento que encontré.



"Esta foto la tomé el 19 de febrero de 2001 cuando regresaba a casa desde Daytona. Era el día después del fallecimiento de Dale Earnhardt Sr. Ibamos conduciendo por la Interestatal 85 en Carolina del Norte cuando escuché en la radio que el hauler de Dale Eanrhardt Sr iba detrás de nosotros. Decidí parar y esperarle. Cuando llegó a nuestra altura no tenía un solo coche por adelantar. El tráfico le seguía detrás... ¡una cola de más de dos millas (unos cuatro kilómetros)! Todos llevaban las luces encendidas, en silencio y sin querer rebasarlo. Un silencio que me erizó el vello e hizo que sintiera escalofríos. La foto fue tomada a las 16:30, cuando el sol se estaba poniendo, dando aún más significado a que nunca más se vería esa decoración en la carretera. El respeto y la paz que sentí ese día es algo que no olvidaré, aunque fuera una tragedia."

Quizá la muerte de Dale Earnhardt Sr. se pueda comparar al fallecimiento de Ayrton Senna. Desde entonces el #3 es un número casi intocable en Estados Unidos, y refleja la cultura americana del motor. Ha aparecido en varias películas representando al movimiento fan en los estados sureños -quizá los fans que más recuerdan a Dale Earnhardt Sr, icono de la agresividad y astucia-, así como ya es un símbolo de respeto en los circuitos. Cada Daytona 500 los fans se quitan la gorra en la vuelta tres y muestran con tres dedos levantados el respeto a The Intimidator. Siempre en silencio, dejando que los motores V8 de los NASCAR rujan.

Un monstruo de 18 ruedas con dirección a casa en una pérdida social y deportiva. Es casi seguro que el conductor lloró al ver tal muestra de respeto. El Chevrolet Montecarlo número 3 se aferraba al último adiós que la carretera brindaba a uno de los grandes de NASCAR junto a Richard The King Petty. Era el último viaje del #3. Si un servidor hubiera sido el camionero o cualquiera de los que formaban la improvisada comitiva, hubiera llorado también.

DEP Ralph Dale Earnhardt (29 de abril de 1951 - 18 de febrero de 2001)

www.motoryracing.com
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